Diario de un reportero / “Aquí no pasa naaada”.

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Reunión del gabinete de Seguridad del presidente Peña Nieto. Uno de los
presentes imita el agudo tono de voz del gobernador de Veracruz. Todos se
carcajean.


No es sólo mofa. La crítica es de fondo: caricaturizan que cada vez que se
comunican con el priísta Javier Duarte para preguntarle sobre un hecho
delictivo, la respuesta es la misma: “Aquí no pasa naaada”.

Reunión del gabinete de Seguridad del presidente Peña Nieto. Uno de los 
presentes imita el agudo tono de voz del gobernador de Veracruz. Todos se 
carcajean. 

No es sólo mofa. La crítica es de fondo: caricaturizan que cada vez que se 
comunican con el priísta Javier Duarte para preguntarle sobre un hecho 
delictivo, la respuesta es la misma: “Aquí no pasa naaada”. 

El problema es que sí pasa. Y lo saben en las más altas esferas del poder en 
México: 

Es el cuarto estado más violento del país, el sexto con más secuestros y 
encabeza la lista de entidades donde más matan periodistas. Son datos oficiales. 
Se siguen registrando balaceras, secuestros y cobros de derecho de piso. No 
pocos afectados han optado por irse a vivir a Puebla, Mérida o de plano a 
Estados Unidos, claro, cuando tienen recursos para mudarse. 
Es el quinto peor en escolaridad y el cuarto con más analfabetas, según el 
Inegi. 
Según la Auditoría Superior de la Federación, Veracruz es uno de los tres 
estados con mayor opacidad en el uso del presupuesto. Extraoficialmente se ha 
detectado un notable gasto en la renta de aviones particulares mientras hay 
proveedores a los que no se les ha pagado desde hace varios años y a quienes se 
les sugiere “arreglarse” con Tesorería y con el hermano del gobernador para 
“destrabar” sus asuntos (no hay ninguna denuncia concreta ante las instancias de 
procuración de justicia y las autoridades estatales han negado las 
imputaciones). 
Lo cierto es que las finanzas estatales están en territorio de colapso. Fuentes 
de primera fila me revelan que el presidente Peña Nieto ya fue informado de que 
Veracruz está en situación de quiebra. Tal es el diagnóstico de la Secretaría de 
Hacienda y Crédito Público. 
Cuando los reporteros le preguntan sobre esta bancarrota, el gobernador Javier 
Duarte señala que heredó un gran desorden de la administración anterior, 
encabezada por su compañero de partido y padrino político Fidel Herrera. Omite 
decir que entonces él era secretario de Planeación y Finanzas. 

Hay otros episodios que rebasan el mero descuido: a aquel Ranulfo Márquez, 
cesado de la Secretaría de Desarrollo Social por los videos donde condiciona los 
programas sociales a votar por el PRI (aquel caso que detonó el “No te 
preocupes, Rosario” del presidente Peña), ya lo reinstaló en la Sedesol local. Y 
a Tomás Ruiz, quien salió de la Secretaría de Finanzas tras la incautación de 25 
millones de pesos en efectivo en el aeropuerto de Toluca, ya lo reubicó como 
secretario de Infraestructura y Obras Públicas. 
Mientras tanto, desde Veracruz, lo que se reporta a las autoridades federales 
son las gracejadas y fiestas del gobernador Duarte, un carácter iracundo que le 
hace perder el equilibrio con frecuencia y un abucheo durante los Juegos 
Centroamericanos que todavía se recuerda. 
SACIAMORBOS: Caso inédito en la historia de la justicia mundial. Enfrentamiento 
en La Ruana entre autodefensas deja once personas muertas. La justicia libera a 
todos los detenidos. Dice que todos actuaron en legítima defensa. ¿Once muertos 
y todos nomás se defendieron? ¡Plop!