¡Feliz cumple Regidora! pero porfa, ya póngase a trabajar

- en Columnas

La vida de Dinorath Guirao Arvea, es esta; la fiesta, la diva, la de los kilitos de menos, sus retos y objetivos cumplidos en el gym, y la que se le ve muy enamorada. Esa es Dinorath, es la real; es lo suyo pues.

La vida de
Dinorath Guirao Arvea, es esta; la fiesta, la diva, la de los kilitos de menos,
sus retos y objetivos cumplidos en el gym, y la que se le ve muy enamorada. Esa
es Dinorath, es la real; es lo suyo pues. Equivocadamente buscó cumplir un
capricho, el ser edil y pretender destacar en la política pero ¡oh Dios!, este
29 de junio, fecha en que cumpleaños y que desde luego se le envía un cordial
abrazo de felicitación, vuelve a dejar de manifiesto que como funcionaria
pública es un rotundo fracaso, sin proyectos, aquí sí, sin objetivos, aquí sí,
sin la vergüenza de atender a la ciudadanía de frente, con propuestas y mucho
menos con responsabilidad.

Este 29 de junio
es una fecha especial para ella, ¿qué es un día?, era el pretexto justo para
volver a inclinarse por la holgazanería y lejos de acudir como comúnmente lo
hace el resto del cuerpo edilicio, a sus oficinas en lunes a atender a la
ciudadanía, ella prefirió atender a sus invitados de honor en el restaurant
«La Charrasca» para degustar los platillo que sirven en el lujoso
lugar, a ella se le olvida que aunque no haya elegido por el pueblo porque es
mentira que el pueblo la eligió, su salario -que por cierto pretendía aumentar-
depende de los impuestos de los acayuqueños situación que la obliga por lo
menos, a estacionarse en su Regiduría Novena de 9 a 4.

Ojalá que ahora
que cumple un año más, le caiga el 20 y entienda, comprenda que servirle a la
ciudadanía no es tomarse fotos con arbolitos o baloncitos de 50 pesos. Es
atender, estar a la disposición las 24 y que mejor que ese equipo de trabaja a
quien tanto alaba hubiera sido el agasajado, junto a ella. Es cierto, todos los
ediles tienen vida, y merecen disfrutar de ella, pero pues, cuando se depende
de la ciudadanía, simplemente hay que atenderla, se puede gozar, bailar,
disfrutar pero no hay que olvidar, de 9 a 4 dependen de un trabajo, de un
sueldo, de unos patrones que son el pueblo; hay que ser trompudo pero no
cochino.