EL ESPACIO DE ATENEA

- en Carrusel, Columnas

Por: Esperanza Arias Rodríguez

Duarte y la paternidad de su caída

Dicen que no fue por razones electoreras pero el pleito entre la PGR y Miguel Angel Yunes Linares por la autoría de la detención del delincuente más buscado del país, quise decir, del ex gobernador veracruzano Javier Duarte de Ochoa , levanta gran ‘sospechosismo’ de las motivaciones de cada cual por quedar ante la ciudadanía veracruzana como los grandes justicieros, y eso en vez de mostrar a los veracruzanos que efectivamente fue un acto puro y llano de cumplimiento de la ley y de cero impunidad, hace pensar a la mayoría que efectivamente lo peleado, lo que está en juego son los millones de votos de los electores de este sufrido y bello estado.

Y aquí le entran al quite parejo, tanto la PGR desmintiendo a Yunes Linares con el dato de que fue la ASF la que realmente inició  las denuncias desde el 2014 por el saqueo de que estaba siendo objeto el erario estatal, como el propio mandatario quien de inmediato se colgó la medalla del triunfo diciendo en conferencia de prensa que gracias a él se le cumplió a la población que demandaba el encarcelamiento de Duarte, y en medio de ambos, López Obrador con su desafortunado comentario de que el ex prófugo ex gobernador no es más que un ´chivo expiatorio’, no cabe duda, a AMLO le hace falta un traductor al estilo de Rubén Aguilar, ex vocero del ex presidente Vicente Fox, célebre por la frase ‘lo que el presidente quiso decir’, así está AMLO, necesita un tercero que le traduzca sus expresiones muy tabasqueñas que a él mismo a menudo le causan problemas ya sea con comunicadores, padres de desaparecidos y esta Semana Santa con el caso Duarte en Veracruz.

Pero aquí hay algo innegable, la ciudadanía está tan harta de la corrupción y las mentiras de partidos, políticos y funcionarios, que gran parte de la gente siente que lo de Duarte es una trama bien orquestada, algo pactado y con el único afán de subirle puntos al PRI, si se ve desde la perspectiva del gobierno federal –vía PGR- , o al PAN, si se piensa en Yunes Linares y su promesa de campaña de que atraparía al cordobés; el hecho es que el desencanto es tal que se hacen apuestas para ver cuánto dura en prisión y de qué ‘enfermedad’ se aquejará el ex ejecutivo para salir pronto y llevar su juicio en la tranquilidad del hogar. Así son la justicia y la política a la mexicana.

Por cierto, con la caída de Duarte son varios los ex funcionarios de su gobierno, incluidos los hoy diputados federales, Erick Alejandro Lagos Hernández y Jorge Carballo Delfín que muy seguramente pusieron ya sus barbas a remojar, porque indudablemente son unos pillos de siete suelas, solo falta que la justicia también los alcance porque debe ser parejo el castigo y la cárcel, que no quede impune todo el atraco y los crímenes cometidos contra miles de veracruzanos, quienes si bien se regocijaron de inicio por la detención de Duarte de Ochoa, esperan un auténtico castigo y no un circo mediático de cara al proceso electoral de este año en varios estados como son Coahuila, Estado de México, Nayarit y Veracruz, en donde son ni más ni menos que casi 14 millones de mexicanos los que podrán ejercer su derecho al voto, y por ende, habrá de darse la correlación de fuerzas políticas rumbo al 2018, de allí que PGR, Yunes y hasta López Obrador peleen con uñas y dientes para sacar la mejor tajada de la desgracia llamada Duarte de Ochoa.

Y hablando del proceso electoral en Veracruz, a nivel de renovación de alcaldías, desde el 16 de abril y hasta el 23 del mismo mes, podrán registrarse ante el OPLE los candidatos de cada partido en contienda, y eso por supuesto incluye al independiente, esto para formalizar los tiempos, porque la verdad es que en comunidades del municipio de Acayucan el activismo de los candidatos está a todo lo que da, porque saben finalmente que será en el medio rural donde se definirá la votación en favor del ganador, y ahora, como pocas veces, al parecer tendrán que esforzarse más, porque la misma gente de las comunidades lo comenta, en elecciones pasadas, a estas alturas había definición del nombre del candidato o candidata a apoyar, pero hoy entre muchos aún prevalece la incertidumbre, sea por divisionismos internos, sea porque el partido tiene cero credibilidad, o porque el abanderado es poco conocido, en fin, las razones son variadas, pero ojo, mucho ojo, los indecisos parecen ser legión.