EPN y Eruviel gastan 600 millones en auditorio; lo abandonan en 40 días… y hoy sólo el PRI lo utiliza

- en Carrusel, Nacional

Hace 40 días, el Presidente Enrique Peña Nieto, acompañado de integrantes de su gabinete, y el Gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, inauguraron el Auditorio Metropolitano de Tecámac. Lo hicieron acompañados de 12 mil 700 asistentes que llegaron muy puntuales a la cita, en camiones que partieron de diversas zonas.

El Auditorio se realizó, dijo el Gobernador, con el objetivo de acercar la cultura a los mexiquenses. Sin embargo, los únicos en la entidad que pueden entrar a ver a Los Yonic’s, a Pedro Fernández o a La Trakalosa son los que están afiliados al PRI.

Para eso y para albergar actos de priistas durante el periodo de precampaña ha funcionado este recinto que costó 600 millones de pesos.

Luego de cruzar el relleno sanitario de Tecámac, después un terreno baldío –con más basura y sin alumbrado– y la estación del Mexibús Ojo de Agua –también con basura acumulada–, se puede llegar al Auditorio Metropolitano de Tecámac, el que es considerado ya, el recinto cultural más importante del Valle de México.

Ahí, en medio de los olores fétidos, de avenidas en las que los semáforos no funcionan y con terrenos abandonados, está una de las inversiones más importantes de la administración de Eruviel Ávila, un proyecto que costó 600 millones de pesos que fueron extraídos del erario federal.

Fue inaugurado el pasado 10 de marzo, tres semanas antes de que iniciaran las campañas electorales para elegir al nuevo Gobernador del Estado de México. A la gala, acudió el Presidente Enrique Peña Nieto junto con miembros de su gabinete. Días después acudió la Primera Dama, Angélica Rivera; entregó a los asistentes, además de un lonche que se les dio horas antes, algunas becas, lentes y computadoras.

El pasado 10 de marzo, el Presidente Enrique Peña Nieto encabezó la inauguración del Auditorio Metropolitano, ubicado en Tecámac, Estado de México.

Luego de esas dos visitas, que fueron también las únicas dos ocasiones en que la zona fue segura, el Auditorio de Tecámac sólo ha funcionado como un espacio de eventos sociales para la gente afiliada al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Porque eso sí se ha cumplido. Ese 10 de marzo cuando el gobernador Eruviel Ávila Villegas tomó la palabra preguntó a los presentes quiénes de ellos habían estado en el Auditorio Nacional disfrutando de algún evento y criticó que “sólo la gente pudiente”, era la que podía estar en lugares de recreación, de cultura, de exposiciones.

Y agregó: “aquí, en Tecámac, en Ecatepec, en Zumpango, en toda esta región tal vez seremos de pocos recursos, sí, pero de mucho corazón y de muchos principios”.

Quizá entonces esa es la razón por la que el Auditorio de Tecámac no tenga una taquilla para la venta de boletos. El personal de vigilancia, al preguntarles dónde se pueden comprar boletos explican que ahí no, sólo con “las coordinadoras del partido”.

“Ah, no. No se venden los boletos, los dan las coordinadoras del partido. Luego ese mero día del evento están aquí dando algunos o se ponen por allá en el Mexibús y los venden”, comentó personal del Auditorio a SinEmbargo.

Al cuestionarle sobre en qué oficina están esas “coordinadoras”, agregó que no están en ninguna, sino que son las que “andan en las colonias”.

Aunque no existe hasta el momento una denuncia formal que exponga esta práctica, es reconocido que estas personas son las que en cada proceso electoral operan el reparto de dinero y todo tipo de materiales en las colonias a cambio de votos a favor del PRI.

A poco más de un mes de su inauguración, el Auditorio Metropolitano aún luce con obras incompletas.

También en los alrededores del recinto hay material abandonado.

Es un recinto de 600 millones de pesos que fueron utilizados por el Gobierno federal y estatal para la pre campaña y ahora para gente del partido. Ese dinero es el equivalente a lo que el IMSS invierte este año en infraestructura para hospitales en Puebla o lo que la SEP invirtió en 2016 en mil 600 escuelas en Hidalgo.

Aunado a eso hay 34 millones 999 mil pesos sin comprobar.

El Auditorio tiene una superficie de 147 mil metros cuadrados, puede albergar a 12 mil 700 personas, cuenta con palcos, dos terrazas, dos mega pantallas, 18 baños y un estacionamiento, que a la fecha sigue en construcción, con espacio para mil 400 autos y 36 autobuses; esos ya se han ocupado. Como muchas de las obras nuevas del Estado de México, el Auditorio tiene dos esculturas de Jorge Marín.

Está ubicado en los límites de Ecatepec y Tecámac, el primero, uno de los municipios más peligrosos de la entidad y el segundo, otro que va subiendo lugares en el mismo ranking de violencia.

El Auditorio Metropolitano fue edificado a unos metros de un terreno que es utilizado como basurero.

Según Eruviel, esta obra es una de las más importantes del Estado por la promoción cultural que ofrecerán tanto el gobierno estatal como federal. Lo quiso hacer de mayor capacidad que el Auditorio Nacional, para que esté a la altura de éste y del Palacio de los Deportes.

El primer evento que se registró en el recinto fue la presentación de Pedro Fernández, donde hubo cerca de 10 mil asistentes.

Luego fue Bronco y llevaron de invitado a Cristian Castro. Le seguirán Chayanne, La Trakalosa, Banda MS y el doble de Juan Gabriel, a pesar de que se dijo en un inicio que sería la Orquesta Sinfónica la que tocaría temas del cantante.

El Auditorio tuvo una inversión de 600 millones de pesos.

Del presupuesto total de la construcción del recinto, 34 millones 999 mil pesos están sin comprobar.

LA REVISIÓN DE LA ASF

El Gobierno federal entrega dinero año con año al Gobierno del Estado de México para infraestructura, fortalecimiento financiero e impulso a la inversión con cargo en los programas y fondos estatales y son administrados por la Secretaría de Finanzas.

El Auditorio Metropolitano entró en los programas regionales. En un inicio, la obra se proyectó con un costo de 430 millones de pesos y sería construida en 307 días.

Sin embargo, el monto aumentó 169 millones 929 pesos, ya que el costo final fue de 600 millones de pesos, un incremento del 39.5 por ciento y los días de construcción pasaron de 307 a 553 días.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF), en la revisión de la cuenta pública de 2015, detectó que la tardanza se debió, de inicio, a una “deficiente planeación del proyecto”; razón por la que la empresa constructora decidió implementar cambios porque el lugar no cumplía con las normas para espacios públicos de uso masivo, además de que el predio ni siquiera era adecuado.

“Debido a que se ejecutaron conceptos no considerados en el catálogo original del contrato y por adecuaciones al proyecto ejecutivo, tales como “que el proyecto no satisface a cabalidad las necesidades de capacidad o aforo de usuarios; no está adecuado a las características del predio ni del contexto inmediato y no cumple con la normativa vigente para espacios públicos de uso masivo”, con lo que se constató una deficiente planeación del proyecto en cuestión”, se lee en el documento de la ASF.

El Auditorio tuvo un sobre costo de 169 millones 929 pesos, ya que en un inicio la obra se proyectó en 430 millones de pesos.

Y a un mes de su apertura, la obra luce sucia e incompleta en algunas zonas.

La entidad fiscalizadora emitió una recomendación al Estado de México para implementar acciones y mecanismos que fortalezcan sus procesos y sistemas de control administrativos para que las obras que realice con cargo a programas federales, cuenten desde el inicio con los estudios y proyectos, especificaciones de construcción, normas de calidad y el programa de ejecución totalmente terminados, que permita que los trabajos se realicen en forma ininterrumpida, en concordancia con el programa de ejecución, a fin de evitar la ejecución de conceptos no considerados en el catálogo original del contrato que incrementen de manera significativa los costos y plazos de ejecución de las obras.

También se emitió una promoción de responsabilidad administrativa sancionatoria contra los actos y omisiones de los servidores públicos que en este proyecto autorizaron el inicio de las obras, sin contar con los estudios y proyectos, especificaciones de construcción, normas de calidad y el programa de ejecución totalmente terminados.

“Las cosas buenas a veces no se cuentan, pero cuentan mucho, y hay quienes tienen amnesia, por no decir falta de memoria y se olvidan de lo que sí se ha hecho”, dijo Peña en el Auditorio el día de la inauguración.

“Aquellas voces que no quieren reconocer los avances, que se den una vuelta para verlos”, agregó.

 

 

Fuente: SinEmbargo.