La situación de Javier Duarte se parece a la de algunos medios

- en Carrusel, Estado

Muchos involucrados en el tan comentado Caso Duarte viven hoy una terrible resaca después de la fiesta fidel-duartista. Hay quienes recurrieron al fuero legislativo, tanto federal como estatal; otros, quienes ya sienten pasos en la azotea, buscaron amparos; a pocos ya les llegó la cuenta y ahora son distinguidos inquilinos del penal de Pacho Viejo; los menos ya emprendieron la graciosa huida.

Pero hubo quienes se prestaron como voceros de un nerón veracruzano enfermo de poder y codicia; replicaban sus mentiras y celebraban su inefable humor a cambio de favores y canonjías. Estos pertenecían a la prensa abyecta, muchos empresarios de la información manipulada quienes consiguieron convenios con un gobierno corrupto.

Se les veía sonrientes en los restaurantes de Xalapa con funcionarios cercanos al “rey desnudo”, comiendo las más caras viandas y tomando los mejores vinos de la casa, todo inflado y con cargo al erario. Se paseaban en sus lujosos vehículos, algunos con guaruras y choferes malencarados, era una afrenta al gremio periodístico de a pie, que nunca vio beneficios de esos jugosos convenios.

Ahora, estos personajes deambulan por las oficinas de gobierno, como mendigos pidiendo limosna; sufren la resistencia del actual gobernador de hacer convenios publicitarios con los medios quienes en un tiempo vivieron en jauja alabando las “proezas” del hoy nuevamente regordete exgobernador. A ellos también se les borró esa sonrisa burlona y viven una cruda moral y económica; la situación del ahora preso gobernador se parece mucho a algunos medios.

 

 

Fuente: Libertad Bajo Palabra.