Tienen padres menos de 24 horas para salvar la vida de un bebé enfermo

- en El Mundo

Los padres de un bebé de 11 meses que padece una enfermedad terminal tienen menos de 24 horas para que los médicos lo desconecten del respirador artificial que lo mantiene vivo.

Los padres de Charlie Gard perdieron el mes pasado una batalla legal en los tribunales para salvarle la vida al menor que padece de un tipo de síndrome mitocondrial que le impide moverse, respirar y tragar por sí mismo, además de que sufre daño cerebral irreversible.

Se prevé que este viernes los médicos desconecten el respirador artificial del pequeño Charlie en un caso que ha conmovido a la opinión pública británica.

Desde las ocho semanas el menor fue internado en el hospital especializado infantil “Great Ormond Street” de esta ciudad donde recibe cuidados intensivos.

Sus padres Connie y Chris Gard perdieron una batalla legal en la Corte Suprema británica y en la Corte Europea de Derechos Humanos para trasladar a su hijo a un hospital de Estados Unidos donde recibiría un tratamiento experimental.

La Corte Suprema británica ordenó el mes pasado que el ventilador que mantiene vivo al pequeño sea apagado, un fallo que fue respaldado por la Corte Europea de Derechos Humanos.

Los médicos, que inicialmente debieron haber desconectado el ventilador artificial el 30 de junio otorgaron unos días más a la familia del pequeño para que puedan despedirse hasta el día de mañana.

Las cortes argumentan que el menor “debe morir con dignidad” y que mantenerlo vivo artificialmente solo alargaría su sufrimiento.

Hace unos meses los padres de Charlie iniciaron una campaña de recaudación de fondos que ha sumado a la fecha más de 1.3 millones de libras (1.6 millones de dólares) para que su hijo reciba un tratamiento médico especial en Estados Unidos.

“Creemos firmemente que Charlie debe tener una oportunidad para tratar estos medicamentos. No tiene nada que perder pero potencialmente puede ganar una vida más feliz y saludable”, señalan en su página de donación.

Los padres del menor explicaron que solamente hay 16 casos en el mundo que sufren de este raro tipo de enfermedad genética que afecta los órganos vitales como el cerebro y los riñones.

El síndrome no tiene cura y Charlie padece el tipo más raro de esta falla genética que en el caso del pequeño fue transmitida a través de ambos padres que son portadores del gen.

A pesar de la adversidad, la familia no había perdido las esperanzas de que un hospital en Estados Unidos administre una terapia alterna que según los médicos ha funcionado en otros casos menos severos.

El Papa Francisco y el presidente Donald Trump se unieron en días pasados a las voces que piden que el bebé no sea desconectado.

El Pontífice dijo en días pasados que espera que los padres del menor puedan “acompañar y cuidar a su propio hijo hasta el final”.

Entretanto, Trump ofreció hace unos días ayudar al pequeño en su cuenta de Twitter: “Si podemos ayudar al pequeño #CharlieGard, junto con nuestros amigos del Reino Unido y el Papa, estaríamos encantados de hacerlo”.

En un intento de último minuto el gobierno italiano ofreció ayer ayuda al secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Boris Johnson, para que Charlie sea trasladado a un hospital en Roma.

Sin embargo, Johnson rechazó la oferta al afirmar que “es correcto que las decisiones sean tomadas por expertos médicos y respaldadas por las cortes”.

Los padres se encuentran contrarreloj para pasar las últimas horas con su pequeño hijo que continúa hospitalizado, ya que el hospital no les autorizó trasladarlo a casa, y en espera de que ocurra un milagro en las próximas horas.

 

 

Fuente: Notimex