Moluscos expuestos a marea roja provocan daños a la salud

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Comer alimentos marinos que estuvieron expuestos a la marea roja puede provocar en las personas sensación de entumecimiento de las extremidades, hormigueo, dolor de estómago, náuseas, vómito, diarrea y pérdida de memoria, de acuerdo con investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Los científicos del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (Cicimar), liderados por Ignacio Leyva Valencia, explicaron que la marea roja posee toxinas lipofílicas que pueden acumularse en especies de moluscos bivalvos, como almejas, ostiones, mejillones y callo de hacha, que además de perjudicar a la fauna marina también afectan a la salud humana.

Detallaron que toxinas del género Dinophysis producen ácido okadaico, que en el hombre tiene efectos diarreicos y pueden presentarse 20 minutos después de haber ingerido el alimento y perdurar hasta por 72 horas.

“Debido a que las almejas y otros bivalvos se alimentan filtrando el agua de su entorno, éstas pueden acumular las toxinas en sus vísceras durante semanas o inclusive años, convirtiéndose en transmisores potenciales de estos componentes tóxicos hacia el siguiente consumidor, incluyendo al humano”, subrayaron.

En un comunicado, Leyva Valencia explicó que no es fácil distinguir cuando un molusco está contaminado y que no siempre la cocción es suficiente para destruir o eliminar la toxina.

Expuso que por ello deberían existir más estrategias encaminadas a monitorear las áreas donde son extraídos o cultivados los moluscos, así como obtener las toxinas a partir de muestras de tejido, acciones que realiza el Cicimar.

El experto refirió que las toxinas fitoplanctónicas también tienen un lado positivo, pues algunos investigadores las ocupan para la búsqueda de fármacos contra enfermedades como el Alzheimer o para terapias para promover la muerte de células cancerígenas.

Asimismo, destacó que las mareas rojas son fenómenos que ocurren de manera natural, aunque se ha propuesto que las actividades humanas como agricultura, acuicultura y transporte marítimo favorecen el incremento en su ocurrencia y duración.

 

 

Fuente: Notimex.