Un tifón amenaza elecciones en Japón a realizarse el domingo

- en El Mundo

El avance del tifón Lan hacia Japón amenaza con entorpecer las elecciones generales del domingo, lo que llevó hoy a la agencia meteorológica nacional a pedir a los electores que ejerzan el voto de manera anticipada, mientras algunas islas han decidido adelantar al sábado las votaciones.

El primer ministro japonés se apunta como favorito en las elecciones anticipadas del próximo domingo convocadas por Shinzo Abe para reforzar su mandato, pero la aparición de nuevos contendientes podría restarle votos aunado al paso del tifón Lan.

El avance de Lan hacia Japón amenaza con entorpecer las elecciones generales del domingo, lo que llevó a la agencia meteorológica nacional a pedir a los electores que ejerzan el voto de manera anticipada, mientras algunas islas han decidido adelantar al sábado las votaciones.

El vigésimo primer tifón de la temporada en el Pacífico, catalogado como “fuerte” por la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), avanza a 15 kilómetros por hora en dirección norte hacia las islas del sur del archipiélago, a donde podría llegar el mismo día de los comicios.

Este domingo los japoneses acudirán a las urnas en unas elecciones que se presentan como una carrera entre el Partido de la Esperanza, el Partido Democrático Constitucional de Japón, dos nuevas agrupaciones políticas, y el gobernante Partido Liberal Demócrata (PLD).

En este escenario, según la última encuesta de Asahi Shimbun, la fuerza política del primer ministro obtendría el 34 por ciento de los votos, muy por encima de los principales contrincantes.

El recién formado Partido Democrático Constitucional, de centroizquierda se sitúa con un 13 por ciento de intención de voto y el centroderechista Partido de la Esperanza, liderado por la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, alcanza el 11 por ciento.

Mientras, otras afiliaciones se mantienen con escasas intenciones de voto en estas elecciones adelantadas.

El PLD obtendría al menos 300 escaños (sobre 465) y podría formar coalición con su aliado, el partido Komeito, con una mayoría de dos tercios que permitiría modificar la Constitución pacifista que le impide tener fuerzas armadas.

Abe decidió en septiembre pasado disolver el parlamento y adelantar las elecciones un año para hacer frente a los escándalos sobre supuesto tráfico de influencias y a la derrota de su partido en la gobernación de Tokio a manos de la carismática Yuriko Koike.

La antigua ministra del gabinete de Abe anunció después de su triunfo la creación de una nueva formación, el Partido de la Esperanza, que en estás elecciones podría restarle sufragios a los intentos del premier de reforzar su mandato.

Los resultados visibles de “Abenomics”, la estrategia de crecimiento del primer ministro son su principal baza para los comicios del domingo, aunque bajo la solidez económica de Japón persisten grietas que arrojan dudas sobre su futuro.

Los indicadores más recientes apuntan a que el Producto Interior Bruto (PIB) se mantendrá en la senda creciente, mientras que la Bolsa de Tokio ha escalado a niveles inéditos en las últimas dos décadas

Pero no todo son buenas noticias para Abe, puesto que la economía sigue presentando flaquezas estructurales en algunos de sus puntos clave, y quedan por resolver complejos desafíos demográficos, sociales y laborales.

La previsible victoria le permitirá seguir con su ambicioso programa económico, conocido como “Abenomics”, que a través de agresivos estímulos y flexibilización monetaria ha conseguido empezar a reactivar la aletargada economía japonesa.

Para el primer ministro Abe la meta es, además de la reelección, obtener una mayoría calificada de dos tercios del Parlamento con el fin de revisar el artículo 9 de la Constitución de Japón que prohíbe actos bélicos por parte del Estado.

La Constitución se aprobó el 3 de mayo de 1947, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial y en su texto, el estado renuncia formalmente a la guerra como derecho soberano y prohíbe la resolución de disputas internacionales a través del uso de la fuerza.

 

 

Fuente Notimex