CIDH critica políticas migratorias de México y EU

- en El Mundo
El organismo internacional expresó su preocupación por las medidas implementadas para migrantes y solicitantes de asilo por parte de ambos países.

El impacto de la migración desde Centroamérica hacia Estados Unidos ha sido un tema de constantes críticas hacia los gobiernos de México y Estados Unidos a raíz del acuerdo migratorio firmado el pasado 7 de junio.

Las fotografías de migrantes que piden ayuda para sus hijos menores o en las que se les ve llorando frente a elementos de la Guardia Nacional y las cifras de aumento de deportaciones dan cuenta del impacto de las medidas migratorias implementadas para frenar el paso de centroamericanos en su búsqueda por el llamado «sueño americano».

En este contexto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) criticó las políticas migratorias implementadas por México y Estados Unidos, las cuales han tenido impacto directo en los derechos humanos de los migrantes y solicitantes de refugio.

Por ello, expresó su preocupación que enfrentan los extranjeros “irregulares” que huyen de sus países en búsqueda de asilo, en especial por las recientes políticas y medidas adoptadas por los Estados en la materia de migración; por la securitización, militarización y externalización de las fronteras; así como la criminalización de defensores de derechos humanos que atienden a ese sector.

Urgió a los Estados a respetar y garantizar los derechos de las personas migrantes y refugiadas, así como defensores de derechos humanos.

El organismo internacional, citando el informe Tendencias Globales: Desplazamiento Forzado en 2018 de la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), señaló que que a finales de 2018 se registraban 314 mil 946 solicitantes de asilo y 72 mil 229 refugiados de estos países a nivel mundial.

Como respuesta a esta situación, señala la CIDH, los Estados han implementado políticas de manera conjunta que están teniendo impactos directo en los derechos humanos, solicitantes de asilo y refugiados, y a partir de esto, Estados Unidos ha devuelto a México a más de 10 mil personas para que esperen mientras realizan sus procedimientos migratorios mediante el programa “Quédate en México”.

Agregó que ambos países han colaborado en la coordinación de citas para iniciar los procesos de asilo, por medio de la cual cerca de 18 mil 778 personas habrían esperado en un puerto de entrada fronterizo en México hasta principios de junio para presentar su solicitud de asilo ante su vecino del norte.

“Estas políticas son contrarias a obligaciones de en materia de derechos humanos, en particular en lo que respecta al derecho a solicitar y recibir asilo, el principio de no devolución (non-refoulement), dado que, entre otros, exponen a estas personas a numerosos riesgos, que incluyen la extorsión, el secuestro y otros actos de violencia a manos de organizaciones criminales y delincuentes comunes que se encuentran en las zonas en las que están siendo devueltas estas personas, así como a la falta de acceso a servicios de asistencia básica”, observó.