China le apuesta a su propio sistema financiero global

- en El Mundo
El nuevo Banco Asiático dispone de un capital estatutario de 100.000 millones de dólares, con el cual, puede financiar proyectos de infraestructura en Asia y pensar en su expansión global de inversión financiera.

Como alternativa al sistema financiero global, centrado en el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, China le apuesta al nuevo Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés) como uno de los mayores éxitos y ejes estratégicos de este país en la geopolítica mundial. Así lo escribe el diario alemán, deutsche-wirtschafts nachrichten.

El Banco Asiático dispone de un capital estatutario de 100.000 millones de dólares, con el cual, puede financiar los proyectos de infraestructura en Asia y con ello pensar de manera estratégica en la expansión global de la inversión financiera. Bien es sabida la visión estratégica de emprendimiento y desarrollo económico de la república oriental y una banca mundial propia no estaría lejos de ser el siguiente paso para convertirse en una opción más del mercado financiero global.

Por su parte, los críticos de este proyecto, justificaban su postura en la poca experiencia de Pekín y dudaban del éxito del futuro banco. Sin embargo, con la llegada al poder de Xi Jinping en 2013 el plan recibió un nuevo impulso. El mandatario estaba seguro de que el AIIB beneficiaría al país asiático y fortalecería a los países de Eurasia.

La nueva entidad ha provocado bastante interés en la comunidad internacional, incluidos, «para sorpresa de Pekín y en contra de las exigencias de EU «los Estados de golfo Pérsico y países europeos. A pesar del gran número de países asiáticos que participan en el proyecto, naciones como Gran Bretaña, Francia, Italia y Suiza se encuentran entre los miembros fundadores, mientras que China, la India, Rusia y Alemania son los mayores accionistas del AIIB.