Día de la Candelaria, tradición que se niega a morir: Cronista de San Andrés Tuxtla

- en Carrusel, Municipios Sur
- Ha sido una celebración muy importante para todos los católicos, una liturgia que hoy por hoy ha perdido su verdadera esencia.

Este 2 de febrero, lo religioso y lo popular se combinan en México con la fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria, en la que además de la presentación del Niño Dios, se comparten los tan esperados tamales.

Sixto Carvajal, cronista de la ciudad de San Andrés Tuxtla, expuso que la Candelaria ha sido una celebración muy importante para todos los católicos, una liturgia que hoy por hoy ha perdido su verdadera esencia.

“Es una celebración muy importante para todos los católicos, la liturgia de la iglesia celebra el dos de febrero la presentación del niño Jesús en el templo, esta liturgia que antiguamente en nuestro pueblo fuera motivo de una celebración popular.

Desde el día en que empezaban las posadas, el 16 de diciembre hasta el día dos de febrero de la Candelaria se quitaban los nacimientos, en esos tiempos no existía el árbol de navidad, eran los nacimientos con su pesebre, su niño, dios, María y José, los Santos Reyes, pastores y los animalitos”, dijo.

Con los festejos del Día de la Candelaria culmina el ciclo de las festividades de la Navidad, este día se levanta el nacimiento, se llevan candelas a bendecir, se hace la presentación del niño Dios en el templo y se busca un padrino para que lo vista el próximo año.

“El día 24 de diciembre se llevaba el niño a la iglesia a bendecir, lo llevaba una niña o una señora y de regreso se arrullaba en casa y se acostaba en el pesebre, el día 31 de diciembre se llevaba al niño dios a la iglesia a bendecir pero ya vestidito, con su ropón.

Ese día también el señor obispo bendecía a todos los niños y llegaban a la casa a la cena de nochebuena y se ponía el niño sentado, tenía que ir la madrina y el padrino para sentarlo”, abundó.

Candelaria de “candela” que significa luz, viene del candelabro, y siendo cristo la luz del mundo la iglesia católica la toma como el día dedicado a la virgen de la Candelaria.

La liturgia es un día muy especial pero hay lugares como Tlacotalpan en donde se marcan estas actividades porque es la patrona del lugar.

“Vino desde las islas en el mar mediterráneo por Barcelona, y llegaron no solamente la imagen de la virgen de la candelaria, sino la imagen de la virgen del rosario de Alvarado, de la purísima concepción de Cosamaloapan, la imagen de la Purísima concepción de San Andrés Tuxtla que se quemó en el templo de Santa Rosa cuando el incendio en 1955, las vírgenes llegaron en 1776”, señaló.

Es tradición que, a quienes le toca la figura de niño al momento de partir la Rosca de Reyes el 6 de enero, compartan el día 2 de febrero, tamales y atole.

“Tanto como la rosca de reyes como la cuestión de los tamales, tienen su simbolismo meramente humano y populares, se ha vuelto una costumbre que el que encuentra al niño en la rosca, porque hubo una persecución cuando nace el niño Jesús y Herodes se entera porque era el que gobernaba toda la comarca, él no quería que hubiese otro rey, manda decapitar a todos los niños y se hace una búsqueda tremenda.

La rosca simboliza el territorio donde estos niños habitaban y se esconden en la rosca, y el que logra que le toque el niño, se compromete por regocijo a hacer algo en el día de la Candelaria, pero eso no tiene ningún sentido religioso”, ahondó.

 

 

Presencia Noticias | Armando Azamar | San Andrés Tuxtla, Ver.