Un dolor de cabeza para Slim

- en Nacional

Para la Fundación Slim, participar en la inversión de mil millones de dólares anunciada por el gobierno mexicano en agosto pasado para envasar en México la vacuna contra el covid-19 de AstraZeneca se ha convertido en un tema incómodo.

La Fundación Slim se metió en un brete a partir de 2020, cuando entró en una operación “sin fines de lucro”, con una inversión superior a mil millones de dólares, junto con AstraZeneca y el laboratorio mexicano Liomont, para envasar en México la vacuna anticovid. A los retrasos del laboratorio y los problemas legales que éste enfrenta en Argentina se suma el desinterés del gobierno mexicano, que le da prioridad a los donativos.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Para la Fundación Slim, participar en la inversión de mil millones de dólares –anunciada por el gobierno mexicano en agosto pasado para envasar en México la vacuna contra el covid-19 de AstraZeneca– se ha convertido en un tema incómodo ante los retrasos en los que incurrió el laboratorio mexicano Liomont, los problemas legales que enfrenta en Argentina y la administración, bajo presión, de los lotes por parte del gobierno mexicano, que da prioridad a los donativos y préstamos.

En la Fundación Slim, la instrucción para los directivos es no hablar de los resultados de la inversión de riesgo que anunciaron el año pasado para la producción y envasado de la vacuna contra el covid-19 de AstraZeneca y la Universidad de Oxford.