Sauri Riancho pide a Monreal que le dé «delete» a su reforma electoral

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La priista Dulce María Sauri Riancho pidió a Ricardo Monreal que tome un borrador “grandote” o el mouse y le dé “delete” a su proyecto de reforma electoral, porque representa un retroceso en la ciudadanización de los procesos electorales.

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Dulce María Sauri Riancho, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pidió al senador Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado, que tome un borrador “grandote” o el mouse y le dé “delete” a su proyecto de reforma constitucional en materia electoral, porque representa un retroceso en la ciudadanización de los procesos electorales.

“Espero que el borrador de esta iniciativa de reforma sea en efecto un borrador que pueda borrar la pretensión de retroceder en la ciudadanización de los procesos electorales”, dijo Dulce María Sauri, en conferencia de prensa en el Senado de la República, previo a la sesión de la Comisión permanente.

La legisladora priista manifestó que en particular se refería a la pretensión de que consejeras y consejeros no tengan que ser seleccionados por un Comité Técnico de Evaluación, integrado por siete personas de reconocido prestigio, tres de ellas nombradas por la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, dos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y dos por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

“Eso se elimina y nos volvemos al viejo sistema, en el que sea la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados la que elija a quienes habrán de formar las quintetas”, criticó.

Por ello, dijo que espera que el senador Monreal “tome un borrador de esos grandotes y le mueva duro, por no decir que use el teclado del mouse y le ponga delete”.

De acuerdo con un proyecto de reforma constitucional en materia electoral –todavía en construcción, según el propio Monreal–, se pretende modificar el procedimiento de designación de consejerías electorales para que la Cámara de Diputados sea la única instancia encargada de los nombramientos.

La senadora priista Claudia Ruiz Massieu Salinas señaló que en materia electoral es “una mala idea legislar contra alguien”, y anticipó que no apoyarán una reforma que sólo intenta “parchar”, porque se trata de revisar todo el sistema para hacerlo menos oneroso y más transparente, “sin sacrificar garantías de la democracia, como la autonomía e independencia de autoridades electorales, y los principios de legalidad y equidad en la contienda”.

“No vamos a concurrir en una reforma que busca castigar a funcionarios incómodos al poder, ni vamos a concurrir en una reforma electoral que lo que busca sea debilitar a las oposiciones y fortalecer al oficialismo; no vamos a concurrir a una reforma electoral que lo que quiera sea centralizar, como en los viejos tiempos, el poder y las instituciones electorales en el poder Ejecutivo”, anticipó.

El Partido Acción Nacional (PAN) en el Congreso también rechazó una reforma electoral que busque destituir a los actuales consejeros y consejeras del Instituto Nacional Electoral, y magistradas y magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

“Sin adelantar vísperas, lo que hay que ratificar hoy es que nuestra posición es irreductible en la defensa de las instituciones democráticas. El proceso que vive el país exige consolidar las instituciones democráticas, no debilitarlas”, dijo el diputado Marco Antonio Adame.

Para llevar a cabo una reforma a la Constitución en materia electoral, Morena requiere de mayoría calificada, es decir, las dos terceras partes de los votos de los presentes, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores. Sin embargo, ni con sus aliados cuenta con los votos suficientes para ello. En el caso de San Lázaro se trata de 334 votos de 500 y en el Senado de 85 votos de 128 legisladores.

El borrador de iniciativa de Ricardo Monreal propone renovar la composición del Consejo General del INE previa indemnización de sus consejerías, y que las y los consejeros que fueron electos en 2020 puedan contender nuevamente.

Además de reducir el número de consejeros y consejeras de 11 a siete, y que la presidencia del INE sea rotativa cada tres años.

También establece que el INE sea el encargado de organizar las elecciones tanto en el orden federal como local, desapareciendo los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples).

En la propuesta igualmente se renovaría la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, previa indemnización, y se reduciría el número de magistradas y magistrados de siete a cinco.

Se busca, asimismo, cambiar la conformación de la Comisión del Tribunal Electoral al interior del Consejo de la Judicatura Federal, para que esté integrada con la persona magistrada presidenta de Sala Superior, una magistratura de Salas Regionales, dos miembros designados por el Senado y un miembro del Consejo de la Judicatura Federal.