OEA vive del dinero de EU y Canadá; México pide desaparecerla

- en El Mundo

Estados Unidos y Canadá aportan 86.58% del dinero para la operación de la Organización de Estados Americanos, mientras México aporta 5.58 % al organismo que pide desaparecer

Estados Unidos y Canadá aportan más de 99 millones dólares (o 86.68 por ciento del dinero) para que opere la Organización de Estados Americanos (OEA), un organismo que es poco probable que desaparezca como lo ha propuesto el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

“Si algún día la OEA llegará a tronar sería porque Estados Unidos retire dinero, más que por una cuestión política”, afirma Francisco Javier Leyva Ortiz, miembro de Latin American Studies Association.

Estados Unidos es la nación que más pone dinero para la operación de la OEA, Banco Mundial, ONU y OMS, destaca el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

“En su momento mucha gente se asustaba con Donald Trump, cuando retiraba dinero de la Unesco. Estados Unidos siempre será el que tenga más dinero para financiar a los organismo internacionales”, comenta Leyva Ortiz.

Un retiro de financiamiento de Estados Unidos a un organismo como la OEA, lo tambalea más que una declaración de un presidente como lo hizo Andrés Manuel López Obrador, quien pidió su desaparición, manifiesta el investigador jalisciense.

En 2020, la OEA recibió más de 114 millones 827 mil dólares para financiar gastos vinculados a la democracia y gobernabilidad, derechos humanos, seguridad multidimensional, desarrollo integral, administración, así como la operación de la dirección ejecutiva y el apoyo a los Estados Miembros.

El gobierno de Estados Unidos, quien en 2020 estaba bajo el mando de Donald Trump, aportó más de 84 millones 178 mil dólares para la operación del organismo dirigido por el uruguayo Luis Leonardo Almagro Lemes.

Por su parte, Canadá entregó más de 15 millones 249 mil dólares para las acciones multilaterales realizadas por la OEA en casi toda América Latina, a Cuba y Venezuela que no están afiliados al organismo encargado de vigilar la gobernanzas, las acciones democráticas.

México, cuyo presidente puso sobre la mesa la desaparición de la Organización de Estados Americanos, es el tercer país de América Latina, que más aporta recursos financieros para las actividades: Cada año entrega 6 millones 418 mil dólares o menos de 5%, según información a la que tuvo acceso Forbes México.

Otras naciones que financian a la OEA son El Salvador, quien entrega 2 millones de dólares, República Dominicana da un millón 394 mil dólares, Chile aporta un millón 344 mil dólares, Colombia otorga 974 mil 122 dólares, Perú concede 639 mil 164 dólares y Haití suma más de 418 mil 750 dólares.

En 1890, fue fundada la Organización de Estados Americanos con carácter supranacional, continental y regional, así como nació en el contexto del panamericanismo y su precedente más inmediato fue la Oficina Internacional de la Repúblicas Americanas (llamada Unión Panamericana) y en 1948 se convirtió en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos.

La OEA está integrada por los Estados Independientes del Continente Americano, excepto Cuba y Venezuela. La organización se convirtió en el principal foro político para el diálogo multilateral y la toma de decisiones de carácter hemisférico, como el fomento de paz y seguridad, así como la consolidación de la democracia y promoción de los derechos humanos.

La Carta de la Organización de los Estados Americanos ha sido reformada en 4 ocasiones: Por el protocolo de Buenos Aires firmado en 1967 y vigente desde 1970, por el Protocolo de Washington aprobado en 1985 y vigente desde 1988, por el Protocolo de Washington aprobado en 1992, vigente desde 1997 y por el Protocolo de Managua aprobado en 1993 y vigente desde 1996.

El 24 de julio de 2021, Andrés Manuel López Obrador, presidente de la República, propuso reemplazar a la Organización de Estados Americanos con un nuevo organismo internacional que integre a todos los países de América Latina y el Caribe.

“Estoy consciente que se trata de un asunto complejo que requiere de una nueva visión política y económica: la propuesta es, ni más ni menos, que construir algo semejante a la Unión Europea, pero apegado a nuestra historia, a nuestra realidad y a nuestras identidades”, manifestó el ex jefe de gobierno de la Ciudad de México.

“En ese espíritu, no debe descartarse la sustitución de la OEA por un organismo verdaderamente autónomo, no lacayo de nadie, sino mediador a petición y aceptación de las partes en conflicto, en asuntos de derechos humanos y de democracia”, declaró el fundador de Morena.

AMLO dijo que es una gran tarea para los buenos diplomáticos y políticos como los que, afortunadamente, existen en todos los países de América Latina.

Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta y canciller de la República de Colombia, mostró su oposición a la propuesta lanzada por el mandatario mexicano, así como propuso alcanzar una mayor relación con Estados Unidos y Canadá.

“Pese a que algunas voces pidieron sustituir la OEA, defendí esta organización y propuse su complementariedad y convergencia con CELAC”, dijo la funcionaria colombiana.

En mayo de 2009, el ex presidente de Venezuela, Hugo Chávez pidió la desaparición de la OEA por ser cínica ante una serie de problemas en varias naciones de América Latina no atendidos.

“Si esto sigue así, en verdad, hay que preguntarse: ¿Para qué la OEA? ¿Para que continúe el cinismo? (…) Venezuela podría salir de la OEA y crear o convocar a los pueblos de este continente a que nos liberemos de esos viejos instrumentos y a que formemos una organización de pueblos de América Latina, de pueblos libres”, ha dicho el presidente venezolano.

Mariano de Alba, asesor senior de Crisis Group, dice que es improbable que la OEA desaparezca, pero la propuesta del presidente de México es viable.

“En el contexto actual, no creo que esté entre los planes y prioridades de la inmensa mayoría de los países de la región abandonar la OEA” , dice el consultor venezolano.

La propuesta de AMLO busca vaciar de facto la importancia de la OEA como un foro regional y tratar de trasladar discusiones y esfuerzos a otros foros regionales como la CELAC: “Eso tampoco lo veo muy probable, porque el problema de fondo es ideológico”.

La mayoría de los países de América Latina no han terminado de entender que lo que debe guiar la política exterior son los intereses del Estado, que redundan en beneficios concretos para sus ciudadanos, explica el experto en Derecho Internacional y Diplomacia.

“La OEA ha perdido mucha efectividad durante los últimos diez años producto del incumplimiento de muchas normas y compromisos acordados por diversos países”, afirma Mariano de Alba.

“Eso ha ocasionado que termine siendo un foro para discutir y emitir comunicados cuya ejecución termina siendo muy difícil o muy lenta. Un área donde sigue teniendo una importancia es en términos de misiones de observación de procesos electorales, aunque también ha tenido actuaciones muy cuestionadas”, añade.

Cualquier organización será vital en la medida que sus países miembros cumplan sus normas y utilicen el foro para discutir cuestiones que tengan impacto concreto en la vida de las personas, agrega el analista de Crisis Group.

Fuente: Forbes.