Oluta, Ver.— Un supuesto pedido de agua terminó en un intento de extorsión que puso en alerta a una comercializadora de este municipio, luego de que delincuentes hicieran creer a los dueños que sus trabajadores habían sido secuestrados.
Según los datos recabados, todo inició con una solicitud de entrega a un punto específico. Los empleados salieron con el producto, pero en el camino quedaron incomunicados por falta de señal.
Aprovechando esa situación, los extorsionadores llamaron a los propietarios desde otro número y les aseguraron que el personal estaba privado de la libertad, buscando presionarlos para obtener dinero.
La llamada generó preocupación y provocó la movilización de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP), quienes comenzaron a verificar lo ocurrido.
Minutos más tarde, la versión se vino abajo cuando los propios trabajadores lograron comunicarse y confirmaron que estaban bien, únicamente en una zona sin cobertura y sin haber encontrado el lugar de entrega.
Tras lo ocurrido, autoridades de la SSP reiteraron el llamado a no caer en este tipo de engaños, mantener la calma, no realizar depósitos bajo presión y reportar de inmediato cualquier situación sospechosa a los números de emergencia.




