Oluta, Ver. – Familiares de la señora Teresa Guerrero Sánchez, de 65 años, denunciaron públicamente a la gerente de la sucursal del Banco del Bienestar en Oluta, Anayeli Duncan Martínez, luego de detectar el presunto extravío de 30 mil pesos de su cuenta institucional, sin que hasta el momento la directiva ofrezca una explicación clara o una solución para la recuperación del dinero.
María Elena Alcántara Guerrero, hija y cuidadora de la afectada, detalló que en el año 2024 su madre fue dada de alta como beneficiaria del programa de pensión por discapacidad de la Secretaría del Bienestar; sin embargo, nunca se le hizo entrega de la tarjeta plástica para realizar los retiros correspondientes. Al cumplir los 65 años, la señora Teresa pasó a formar parte del programa de Adultos Mayores, pero continuaba sin poder cobrar de manera regular los acumulados del apoyo anterior ni los del actual por la falta del plástico, recibiendo únicamente órdenes de pago temporales.
Tras meses de insistencia, María Elena acudió este viernes a la sucursal bancaria para exigir un estado de cuenta detallado. Según la declarante, la gerente Anayeli Duncan Martínez mostró renuencia y puso diversos pretextos antes de entregar el documento, en el cual finalmente comprobaron que se realizó un movimiento no reconocido por la cantidad de 30 mil pesos, fechado el pasado 19 de marzo del presente año.
La denunciante precisó que el único movimiento legítimo que reconocen fue un retiro posterior de 20 mil pesos, realizado el 26 de marzo. Fue precisamente en esa fecha cuando, al notar que el saldo no coincidía con los depósitos institucionales esperados, solicitaron información sobre los 30 mil pesos faltantes, recibiendo como respuesta que los fondos ya no estaban en la cuenta, motivo que las orilló a exigir el estado de cuenta impreso el día de hoy.
Finalmente, Alcántara Guerrero acusó directamente que presuntamente se falsificó su firma para autorizar el cobro del dinero faltante, ya que ella es la única persona autorizada y registrada como auxiliar para realizar los trámites, debido a que la condición de discapacidad de su madre le impide acudir de forma presencial a la ventanilla bancaria. Ante esta situación, los familiares exigen una investigación a fondo por parte de las autoridades competentes.





